Thursday, May 7

Que bonito mirar.

Todos los días me voy caminando a mi casa después del colegio. En un lapso de unas 7 cuadras pienso en todo; desde marcianos hasta hormigas, desde amor hasta vergüenza, desde películas hasta libros, desde el panadero hasta el zapatero. Para mi es lo más lindo, pero hoy fue tan diferente. Como que había algo raro. Trato de prolongar ese momento lo más que puedo, y nunca lo malgasto pensando en hombres, problemas o pasado. Porqué hoy fue tan diferente? No hagas preguntas estúpidas. Estaba pensando en cómo pedirte disculpas. Estaba pensando si yo tuve la culpa de tu alejamiento. Pensé cómo recuperarte. Pensé que te merecía. Pensé que debíamos hablar, que tenía que disculparme, que tenía que perdonarte, y que todo estaría bien si podía acurrucarme de nuevo debajo de tu brazo sentados en la escalera, protegidos del frío y de los prejuicios en ese halo mágico que solíamos llamar amor. Pero entonces casi me atropeya un auto y me dí cuenta que no quería estar contigo, que te odio, que no te perdono, que no eres perfecto, que no era amor, que no me mereces, que me moría de frío cuando te negabas a abrazarme y mirabas el reloj. Pensé en todo eso y atiné que estaba parada al medio de la calle, con un auto al frente y un hombre asustado precionando con todo su impulso la bocina de su auto. Me sobresalté. Qué estaba haciendo? No pude pensar más. Dediqué el resto del camino a mirar los pájaros en los cables y repetir en mi mente "que bonito, que bonito" para ocupar el pensamiento con cualquier cosa menos con pensar.-


(Habían lentejas de almuerzo, no veo tu pelito de miel desde el martes y tengo frio, muuuucho frío)

1 comment:

Tiare said...

u_ú eso es lo fome, nos quitan hasta esa caminata solitaria. Me gusto gus gud xD